Snow Moto Racing Freedom (NSW)

NSW, PC, PS4

Imagen de Snow Moto Racing Freedom (NSW)

Snow Moto Racing Freedom, análisis

Nota Meri 6 Correcto

Usuarios

Tu Nota Puntua!

Snow Motoracing Freedom, análisis

Nintendo Switch sigue recibiendo nuevos juegos, algunos de los cuáles buscan hacerse un hueco en un territorio todavía virgen para la consola que salió en marzo a la venta. Es el caso de Snow Moto Racing Utopia, la obra de Zordix AB y de BigBen que llega para cubrir el género de las carreras de corte más arcade. Si con su Aqua Moto Racing buscan llamar la atención de aquellos que en su momento vibraron con Wave Race, con esta entrega intentan ir un paso más allá con las siempre espectaculares motos de nieve y sus posibilidades. El resultado, eso sí, es algo inferior a su homónimo por algunos detalles técnicos, aunque sigue siendo una opción divertida para el jugador.

Lo primero que asalta al jugador cuando arrancamos el juego es un editor que nos permite toquetear, de manera sencilla y algo simple, elementos de nuestro corredor. Además del mono, podemos escoger algunos detalles como su nacionalidad. Nada especialmente relevante pero que sirve para prepararnos para lo que vamos a encontrarnos:  una enorme cantidad de contenido por desbloquear a nuestro paso. El título cuenta con tres modalidades principales. Sprint, Snocross y Liga de la Libertad. Cada una de ellas tiene sus propias particularidades, aunque es cierto que la tercera es la más distinta de todas. La primera son carreras montañas a través mientras pasamos por distintos puntos de control, la segunda son carreras en circuitos cerrados y la tercera son zonas con saltos y baches para poder hacer trucos y movimientos en el aire para ganar puntos.

Snow Moto Racing Freedom (NSW) Captura de pantalla

Cada uno de estos modos tienen distintas categorías con sus propias pistas esperando ser desbloqueadas, como un juego de carrera al uso. A medida que jugamos, ganamos puntos y subimos de nivel podemos desbloquear nuevos circuitos y competiciones para participar. A todo esto se le añade, también, la opción de jugar en multijugador local y realizar eventos en solitario para quien no quiera hacer una serie de cuatro o cinco carreras en los campeonatos. La realidad es que la cantidad de contenido para desbloquear es enorme, ya que a medida que ganamos competiciones conseguiremos nuevos vehículos, cada uno de ellos con sus características propias (velocidad punta, aceleración, peso, control). Se puede desbloquear todo sin demasiadas horas, pero eso no quita que tengamos bastantes carreras y propuestas por delante.

Del descontrol a la diversión

Los primeros compases con el juego son complicados. Técnicamente –hablaremos de ello más adelante- no es ningún título destacado, y cuando arrancamos en la primera carrera contra otras motos de nieve podemos frustrarnos con facilidad. El control parece impreciso, los giros no acabamos de cogerlos bien y nos repasan de arriba abajo sin problemas. Lo cierto es que los controles no tienen mucho secreto: botón para acelerar, otro para frenar, otro para derrapar y poco más. Esto, sumado al control que debemos tener de nuestro vehículo cuando saltamos por los aires es lo más importante para dar con la tecla. Y cuando se da, divierte.

Snow Moto Racing Freedom (NSW) Captura de pantalla

A medida que vamos haciendo carreras empezamos a entender la naturaleza de las carreras entre montones de nieve con máquinas de más de 100 kilos de peso. Saber caer bien es importante para no perder el control; derrapar en puntos cerrados es clave para aderezar la máquina y salir disparados. Poco a poco el jugador controla esos pequeños saltos que da en medio de los baches, sabe cuando debe girar y cuando ir a rebufo. Las partidas siempre son intensas, tanto por una IA que presiona –sin muchos alardes, pero está ahí- y sobre todo por las bondades del mapa, tan irregular como cabe esperar a lo que se le suman elementos como la niebla o las complicadas pistas nocturnas.

Las carreras tipo Snocross también tienen su miga. Son circuitos cerrados y pequeños, donde el contacto con otras motos es constante y los saltos y los giros que no se hagan de manera precisa te sacan rápidamente de la pista. El margen de error se reduce y todo esto hace que sean especialmente atractivas. Además, el progreso y la dificultad es creciente: cada nueva copa con sus circuitos es algo más compleja que la anterior. Y eso se agradece en un título que engancha al jugador solitario durante sus sesiones.

Snow Moto Racing Freedom (NSW) Captura de pantalla

Por último tenemos las sesiones free style, donde se nos invita a realizar todo tipo de tricks para ganar puntos. El control aquí es algo más complejo, ya que los movimentos, tanto de la moto (incluidos saltos mortales) como los del piloto se tienen que hacer combinando el stick analógico derecho y el botón superior izquierdo. Tiene su gracia y una vez pasados los primeros intentos empiezan a salir algunos trucos, pero no es el modo más preciso ni tampoco el más interesante.

Problemas técnicos

Su principal contratiempo es que por un lado no se cree demasiado sus opciones de juego, dejándolo todo en un buen sabor de boca pero sin ir un paso más allá en propuesta y, sobre todo, que a nivel técnico está lejos de los estandartes de la consola. El título aguanta, con muchos matices, el tipo en formato portátil, donde el framerate es más o menos estable y a nivel visual sin ser nada del otro mundo, en movimiento da el pego. Aunque la nieve no está recreada como el agua de la otra entrega del equipo y hay ciertos problemas de físicas y colisiones que se mantienen en esta versión. Su gran contratiempo es el dock: ahí el juego se ve muy pobre, el framerate es inestable y la experiencia no es nada satisfactoria. Y eso acaba afectando también al modo multijugador local. Por último, destacar que a nivel sonoro acompaña sin demasiados alardes tanto en sonido como en melodías.

Snow Moto Racing Freedom (NSW) Captura de pantalla

Conclusión

Snow Moto Racing Freedom es una apuesta modesta que ofrece horas de diversión gracias a tres tipos de modalidades diferenciadas entre sí, varios elementos desbloqueables y situaciones de carrera intensas.  No es ni el mejor juego de carreras ni tampoco el que mejor recrea los deportes de nieve, pero tiene suficientes motivos para atrapar al jugador en sus sesiones una vez aprendemos tricks, cogemos puntos de control con derrapes imposibles y ganamos rivales en el último momento. Por desgracia, a algunos problemas técnicos (físicas, colisiones) se le añade un modo dock mejorable donde el juego luce pobre y el framerate se tambalea más de la cuenta.  

Lo Mejor

  • La variedad que aportan los tres modos principales: tres maneras de controlar una moto de nieve
  • Mucho contenido por desbloquear: carreras, motos, copas...
  • Aunque cuesta, cuando controlas derrapes y tricks en el aire es intenso

Lo Peor

  • En general, es una propuesta algo sencilla que no llega a profundizar en lo que propone
  • Problemas de físicas y colisiones
  • Técnicamente muy mejorable en dock, con problemas de framerate
6
Correcto

No es lo último ni lo más original, tampoco cuenta con la mejor ejecución, pero puede divertir si te gusta el género. Bien, pero mejorable.

1997-2018 © MeriStation, All Rights Reserved

Webs de PRISA

cerrar ventana