Juego de Tronos (360)

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Game of Thrones y su fracaso en los videojuegos

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game-of-thrones-season-5-main-characters-wallpaper-94537.jpg Captura de pantalla

Todos los videojuegos de Game of Thrones

Los lunes siempre han sido un día difícil. Más ahora que ha empezado la nueva temporada de Game of Thrones (penúltima ya) y uno ha de madrugar y levantarse mucho antes de lo normal para ver todo capítulo recién estrenado de la serie, evitando así la necesidad de usar el Aislante Sensorial 5000 de Ted Mosby y la posibilidad de llevarse algún que otro spoiler inesperado a lo largo del día.

Cada lunes hay un proceso que se repite una y otra vez sin demasiadas variaciones. Nada más despertar, se pospone toda ducha y desayuno, se tantea la habitación en busca del ordenador portátil, y se empieza a introducir mal la contraseña de HBO en repetidas ocasiones, fruto de las legañas y el pesado y abrumador letargo característico de los lunes. Ah, y se acompaña todo de los primeros pensamientos del día, dirigidos a Martin y su "simpática tardanza" con 'Vientos de Invierno'.

Terminado el capítulo, se opta por un bando y se ha de ir, o bien a volcar el odio acumulado en las redes, o bien a defender a capa y espada la última licencia tomada por Benioff y Weiss. Tras esto, la gente normal retoma sus quehaceres, pero entre los amantes del mundo del videojuego, antes de eso, una fugaz pregunta acostumbra a atravesar su mente: ¿para cuándo un videojuego de Canción de Hielo y Fuego a la altura? ¿Por qué demonios habrá fracasado Game of Thrones en los videojuegos?

Hoy en MeriStation, con Stormborn (7x02) aún en la retina, nos disponemos a repasar la historia de la marca en nuestro sector y a intentar imaginar que sería de ella de caer en manos de estudios como Bioware, Obsidian o CD Projekt.

La primera aparición de la saga de George R. R. Martin en el mundo de los videojuegos se dio en 2011, con la llegada del cuarto libro, Danza de Dragones, y la irrupción en televisión de la primera temporada de la serie. El título se llamaba Game of Thrones: Genesis, tenía al estudio francés Cyanide detrás y apenas logró una nota media de 53 en MetaCritic por parte de la prensa (43 en el caso de los usuarios). Era un título de estrategia en tiempo real que hacía una interpretación libre del universo del autor, ambientándose ocho siglos antes de la llegada del Rey Loco a Poniente.

El juego no solo era repetitivo hasta la saciedad, sino que además carecía de profundidad y complejidad alguna. Según se le iban echando horas y horas, más difícil se hacía encontrar los motivos por los que se había llamado así. Las casas nos eran desconocidas y ninguno de los nombres de los escenarios en los que combatíamos había aparecido antes en las novelas del autor. A eso se le sumaban unas mecánicas genéricas y unos gráficos desfasados, que propiciaron el funesto varapalo que se llevó. Crónica de una muerte anunciada, vaya.

En cualquier caso, Cyanide no se rindió y estaba decidida a volver a intentarlo. Al fin y al cabo, los derechos que poseía no hacían más que revalorizarse. A los derechos de los libros sumó los de la serie, a la que apeló por completo en el que sería su segundo intento.  Lo llamó Game of Thrones a secas y, por si había dudas, colocó el Trono de Hierro de la serie copando la portada. Llegó en 2012 y logró una recepción similar al anterior, entre el 52 y el 58 de media mundial (48 en esta casa). En esta ocasión se optaba por una aventura de acción con toques roleros en la que nos poníamos en la piel de dos personajes: un miebro de la Guardia de la Noche y un exiliado que regresaba a Poniente muchos años después de su marcha. Esta vez sí se ambientaba en una época contemporánea a los acontecimientos de los libros y la serie, hasta el punto de que nos cruzábamos con personajes que salían en ambos, como podía ser el caso de Varys.

Contaba con mecánicas curiosas, y hasta Martin escribió parte del guion del mismo, que hablaba de la muerte de Jon Arryn y el ascenso de la casa Lannister, entre otros muchos temas. Sin embargo, la presión mediática y las prisas por lanzarlo y aprovechar lo que creían era una burbuja pasajera hizo que el título saliera muy mal optimizado. Estaba repleto de bugs y errores técnicos que hacían la experiencia insalvable. Además, podía terminarse en apenas 6 horas, por lo que se antojaba poco apetecible para todo aquel que no fuera fanático de los libros.

A Cyanide se le acabaron los recursos y al público y George, la paciencia. La marca y los derechos volvieron al autor, que decidió intentarlo una tercera vez en el sector de la mano de HBO, contratando a un estudio indie para realizar lo que se llamaría Game of Thrones: Ascent. Desarrollado por Disruptor Beam, estudio norteamericano sin experiencia previa, se buscó explotar el éxito de los juegos de Facebook y las redes sociales, al estilo Farmville.  Llegó en 2014 y nos proponía interpretar a un noble que reclamaba sus orígenes, relacionados a una de las principales casas de la serie. Antes de lograr ser reconocidos como herederos de la misma debíamos ganarnos una reputación a base de desarrollar nuestras tierras y hacer crecer nuestro lineaje. Podíamos hacer alianzas con amigos de Facebook y, lejos de lo que pudiera parecer, fue mejor que los intentos previos. Aunque, claro está, iba destinado al público que iba.

Ese mismo año la saga fue a parar a Telltale, maestros de la narrativa y del género de las novelas gráficas interactivas, que decidió darle su estilo habitual y ofreció durante varios meses una serie de episodios más que dignos. En él se presentaba a la casa Forrester, vasalla de los Stark, y nos veíamos envueltos en múltiples y cruciales decisiones. Desde luego es el que mejor ha emulado la tensión de ciertos encuentros y diálogos, así como la sorpresa e impotencia provocada por la muerte de conocidos. Por desgracia, el estar atados de pies y manos y poder tener poco que decir en el transcurso de los acontecimientos, como sucede siempre en los juegos del estudio, ha hecho que no termine de calar. Quizás teniendo la serie y buscando un videojuego, lo que buscábamos era precisamente algo más interactivo y ajeno a la experiencia de la serie, que si bien como opción se agradecería, como única opción ya...

De momento el próximo intento llegará en 2017 de la mano de Bigpoint (que también son los responsables del MMO de Battlestar Galactica, por ejemplo). Será un juego multijugador masivo online para PC que hará gala del motor gráfico Unity, contará con la banda sonora de la serie y se situará después de los acontecimientos de la primera temporada. Habrá que esperar, pero los primeros vídeos no invitan a ser optimistas.

Es curioso pensar en la historia de Cyanide (hoy día centrada en títulos como la saga Styx), que fue paralela a la trama de CD Projekt y Andrzej Sapkowski. El estudio polaco también acudió a ver en persona al autor cuando el éxito de sus libros aún no había terminado de eclosionar, y logró que les vendiera los derechos para trabajar con ellos por tan solo 9.500$. El autor nunca creyó en la desarrolladora y pensó que hacía un buen negocio, y ha terminado lamentándose y criticando al estudio ahora que a nuestro Brujo favorito se le conoce casi más por The Witcher que por sus libros. No sabemos por cuánto lo consiguió Cyanide,  pero se cuenta que fue la pasión y dedicación de su ponencia ante Martin lo que hizo que se decantara por ellos, hasta el punto de, como hemos contado, ayudarles con el guion y darles varias oportunidades para renovar y hasta usar los derechos de la serie.

¿Qué hubiera pasado si Cyanide se hubiese puesto en contacto con Sapkowski y CD Projekt con Martin? ¿O si en vez de Cyanide hubieran sido equipos como Bioware o Bethesda se hubieran llevado la marca? Por suerte o por desgracia, las cosas han sido así. Y el próximo lunes, nos volveremos a acordar y preguntar, ¿y si...? ¿Tendríamos algo más que mods y skins puntuales?

juego-de-tronos-wallpaper-1024x640.jpg Captura de pantalla

 

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