Octopath Traveler (NSW)

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Imagen de Octopath Traveler (NSW)

Octopath Traveler, Primeras Impresiones

Impresiones

Con sus más y con sus menos, el trabajo que Masashi Takahashi y Tomoya Asano hicieron con Bravely Default y su secuela en Nintendo 3DS revitalizó la vertiente del JRPG que apuesta por el continuismo a la vez que utiliza sistemas novedosos e interesantes en las mecánicas de juego. Octopath Traveler, la apuesta de Square Enix en el género para Nintendo Switch, no difiere de dicha premisa, pero innova en la forma de contar la historia del mundo de Orsterra en el que tiene lugar.

En el rol es más que habitual encontrarse una historia protagonizada por diversos personajes, una trama en la que la vida de unos desconocidos se entrecruza para llegar a un épico final que cambiará el mundo. Aquí también tendremos varios personajes principales, pero casi como si se tratasen de ocho juegos distintos, la aventura de cada uno de ellos va por separado, desarrollándose de manera personal y con sus propios capítulos y progreso. 

Es algo que pudimos descubrir el pasado verano cuando la demo de Octopath Traveler se publicó en la eShop, donde comenzamos las historias del guerrero y la bailarina y nos dimos cuenta de que más allá de un argumento distinto, el jugar con uno u otro personaje como principal influye en nuestra interacción con el mundo y con sus habitantes. En un evento organizado por Nintendo, probamos durante 40 minutos la senda de Cyrus, el Estudioso, uno de los caracteres que formarán esta historia coral a ocho bandas – con cuatro mujeres y cuatro hombres.

Interrogando a la ciudad

Nuestra demo comenzaba con Cyrus entrando a Cumbrecantal tras haber sido expulsado de la academia. En el pueblo vive una antigua amiga suya, Odette, a la que debíamos preguntar por un libro sobre nigromancia, pero finalmente, nos vimos inmersos en una misión donde teníamos que investigar unas misteriosas desapariciones. Aquí es donde pudimos hacer uso de la habilidad del Estudioso, Escrutar. Podíamos preguntar a cualquier aldeano sobre las desapariciones, pero no siempre iban a responder amablemente. Esto dependía del porcentaje de éxito del escrutinio; si es muy bajo, quizá no merezca la pena preguntar a esa persona por nuestro objetivo en una misión (o para conocer secretos del pueblo o que nos hablen de tesoros escondidos – la habilidad tiene diversos usos), pues si el interrogatorio falla, la reputación con el pueblo bajará, influyendo en cómo el resto de los aldeanos se comportarán con nosotros o en el precio de las tiendas.

octopath_traveler_-_escrutinar.jpeg Captura de pantalla

La investigación nos llevó a las cloacas, una mazmorra simple con algunos caminos alternativos que conducían a cofres para hacer un poco más interesante la exploración. Durante esta, tuvimos que hacer frente a un combate por turnos aleatorio contra un par de esqueletos y unos seres fantasmales verdes. Nuestro equipo estaba compuesto por el mencionado Estudioso, y por la Bailarina, el Guerrero y la Cazadora. Cada uno de ellos contaba sus propias habilidades de clase, pero además tenían un trabajo adicional que les permitía usar otros ataques y magias – por ejemplo, el estudioso también tenía movimientos de guerrero. Estos trabajos dobles no estarán disponibles desde el comienzo de la aventura, sino que los desbloquearemos a partir de cierto punto de la historia. 

El sistema de combate se diferencia de otros JRPG (aunque con influencias de, por ejemplo, Final Fantasy y las habilidades Rompebrazos y Rompemagia) por el sistema de escudos. Todos los enemigos tienen cierto número de escudos que les previenen de recibir grandes cantidades de daño. Para romperlos es necesario usar contra ellos armas y/o magias contra los que sean vulnerables, pero esas vulnerabilidades no las conocemos hasta que nos enfrentamos con cada enemigo por primera vez – a no ser que llevemos al Estudioso en el equipo, pues su habilidad Escrutar se puede usar en combate para averiguar las debilidades de los monstruos. A esto hay que sumar una mecánica procedente de Bravely Default; el impulso nos permite no atacar ni usar un objeto en un turno (sí podemos defender) para no gastar una carga, y cuando veamos conveniente, repetir una habilidad hasta en cinco ocasiones en un solo turno, algo útil para destrozar escudos en una jugada o para machacar a un gran enemigo justo cuando lo hemos dejado sin defensas.

octopath_traveler_-_combate.jpeg Captura de pantalla

Estos elementos complejos, y la dureza de los enemigos a los que nos enfrentamos, nos hizo ver la pantalla de “fin de la partida” en más de una ocasión, a pesar de que contábamos con bastantes ataques en grupo capaces de diezmar las defensas, y a pesar de que teníamos un personaje extra en el grupo de cuatro gracias a Primrose, la bailarina – con su habilidad Seducir puede integrar a un aldeano u otros personajes no jugables en el grupo para que salga a combatir. Se puede poner la excusa de que nos dieron una partida muy avanzada sin haber experimentado en profundidad con las mecánicas, pero los enfrentamientos, sin ser tan frecuentes y pesados como en algunos RPG, serán en la mayoría de las ocasiones un desafío.

Ocho historias rodeadas de pixelart 

Octopath Traveler tiene ocho historias que contar. El jugador elige a uno de los personajes al principio de la aventura, pero a lo largo de esta se encontrará en diversos puntos del mundo al resto. Al invitar al grupo a ese personaje, se puede elegir jugar su trama u obviarla y continuar con la de quien haya elegido en un primer momento. Sin embargo, empezar otra historia no supondrá que la dificultad se rebaje para ponerse al nivel del comienzo. Aquí el autonivel se ajustará por zonas según el personaje elegido al principio, manteniendo siempre el nivel de reto.

octopath_traveler_-_viaje.jpeg Captura de pantalla

El previsible reto que supondrá completar la historia de este mundo medieval está amenizado por un apartado gráfico que bebe de los RPG bidimensionales de los 16 y los 32 bits, a la vez que se entremezcla con las técnicas disponibles hoy día. Los sprites bidimensionales de personajes y enemigos se mezclan con escenarios tridimensionales igualmente pixelados, y con efectos como el movimiento y los reflejos del agua de una caverna o las sombras producidas por la iluminación de una antorcha. Es algo chocante al principio, pero precioso en cuanto te acostumbras a este aspecto gráfico que se ve intensificado por una banda sonora repleta de instrumentos que promueve las ganas de lanzarse a la aventura y a explorar Orsterra.

Para emprender esa aventura, y despejar dudas sobre la complejidad de las mazmorras o la profundidad argumental, habrá que esperar aún hasta el 13 de julio, cuando Nintendo lance Octopath Traveler en todo el mundo.

octopath_traveler_-_combate_efectos.jpeg Captura de pantalla

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