Railway Empire (PC)

PC, PS4, XBO

Imagen de Railway Empire (PC)

Railway Empire, Análisis

Nota Meri 8 Muy Bueno

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Por las vías de la historia

Los chicos de Gaming Minds Studio vienen deleitando a fanáticos de la estrategia desde los tiempos de Port Royale 3 o Patrician IV. Hoy en día siguen en su línea de crear juegos más basados en la economía que en el combate y con su última entrega, Railway Empire, demuestran que son capaces de crear uno de los juegos más pulidos del género en el proceso, si bien no uno de los más complejos.

Railway Empire nos pone en los pies de uno de los pioneros en la industria ferroviaria estadounidense de principios del siglo XIX. A lo largo de sus cinco misiones de campaña exploraremos los comienzos de este importante metodo de transporte en el Nuevo Continente hasta su eventual extensión por toda los Estados Únidos. Su valor histórico es disponible pero es innegable que para tratarse de un juego de “management” Railway Empire consigue contar su historia de la manera más entretenida y didáctica posible. Pequeñas secuencias animadas en 2D introducen cada capítulo de la campaña junto a una agradable narración que nos relata los últimos avances en el vertiginoso avance de esta industria.

railway-empires-3.png Captura de pantalla

Si estáis buscando un excelente argumento, personajes carismáticos y redondos o un nuevo acercamiento a una filosofía de piensamiento aquí no lo váis a encontrar. A pesar de ser de lo mejor de su género la historia no deja de ser una forma de conseguir que progreses por la campaña, una pequeña salchicha colgando delante de nosotros incitándonos a proseguir. Los personajes introducidos como tus competidores y guías son de bastante estereotípicos, empezando por un italiano de Nueva York que el narrador advierte tiene más posibilidades de conseguir saboteadores dadas sus conexiones a la mafia.

Aportando una dósis adicional de sabor iremos descubriendo periódicos a lo largo de la campaña según se sucedan los eventos o al llegar a determinados objetivos. Estos son una forma más en que Gaming Minds Studio demuestra que detras de Railway Empire hay un equipo apasionado por insuflarle ese toque extra que eleva a un juego sobre la mediocridad. Cada una de estas portadas desbloqueadas incluye un par de noticias absurdas inspiradas en el periodo de tiempo en que se ambienta el juego que en alguna ocasión nos hicieron insinuar una sonrisa.

railway-empires-4.jpg Captura de pantalla

Es en el terreno jugable donde destaca la campaña. Comenzaremos cada una de las misiones en un periodo tecnólogico concreto (la campaña no va necesariamente en orden cronológico), con una estación de trenes ya construida y una ciudad a nuestro nombre. Un narrador nos introducirá al mapa y los eventos de cada misión para después ponernos una serie de objetivos. Estos son simples y cerrados al comienzo de cada misión, de tal forma que los desarrolladores puedan asegurarse de que has comprendido los nuevos conceptos jugables o estratégicos introducidos, pero a medida que va avanzando cada misión se van haciendo más abiertos hasta que acabas con libertad casí absoluta para completarlos. Debemos ser cautos con como gastamos nuestro presupuesto inicial ya que nuestras primeras estaciones y recorridos serán determinantes en nuestro potencial económico posterior.

Expansión y dominación

Dada su naturaleza ferroviaria es lógico que la mayoría de nuestro tiempo en Railway Empire estaremos construyendo distintas vías de tren para expandir el terreno cubierto por nuestra red. Cada ciudad que conectemos a nuestra red tendrá determinados requisitos de materiales que necesitan o materiales de los que buscan desposeerse, así como una serie de pasajeros dispuestos a apearse a tu tren. De como conectemos dichas ciudades entre sí y con los recursos circundantes dependerá nuestro exito en Railway Empires. Sí, por ejemplo, tenemos una ruta extraordinariamente larga y que pasa por distintas granjas y minas debemos tener en cuenta que si no pasamos también por alguna ciudad en el camino no podremos vender estos materiales y la mayoría del trayecto de nuestro tren habrá sido en vano. La planificación de nuestras vías y el ser realistas sobre las capacidades actuales de nuestros trenes deben ser siempre factores en nuestra mente a la hora de tratar de convertirnos en magnates ferroviaríos.

Cuando nuestras redes se vayan volviendo más complejas y extensas también aumentan las consideraciones a tener en cuenta. Edificios de suministros donde el tren pueda repostar a mitad de trayecto, señales y vias secundarias para poder usar dos trenes distintos en un mismo recorrido, son algunos de los sistemas que aportan un cierto toque de complejidad al título y permiten que los jugadores más veteranos puedan personalizar sus imperios a medida, pero jugadores más novatos también deberán tener en cuenta estos sistemas si quieren prevalecer frente a los adversarios que el juego más adelante pone contra nosotros.

railway-empires-5.png Captura de pantalla

Estos contrincantes son quizás la parte más decepcionante del juego. Fuera de sus estereotípicas personalidades y doblajese mediocres estos contrincantes son el único factor que te fuerza a medir como usas tus recursos con cuidado y no dedicarte exclusivamente a ver las horas pasar mientras acumulas riquezas de forma subóptima. Para evitar este ciclo tus rivales actuan de forma independiente en el mapa, expandiéndose y pudiendo crear estaciones en ciudades que tu ya controles, limitando los beneficios que puedas extraer de las mismas. Al mismo tiempo, tanto tu como tus rivales podéis comprar acciones de vuestras respectivas empresas hasta el punto de poder absorber el imperio del otro en el caso de obtener la totalidad de estas acciones. Por desgracia estos contrincantes no cuentan con la mejor de las inteligencias artificiales, lo que los desarrolladores han solucionado con el viejo truco de hacer que consigan recursos más rápido. Aun así, en los niveles más bajos no llega a ser un problema muy agravante y se limita a ser una inconveniencia para aquellos jugadores más avanzados.

Otras mecánicas añaden aun más factores a tener en cuenta durante la campaña y la jugabilidad en general. De vez en cuando aparecerán distintas subastas con las que podremos, sí conseguimos pujar mejor que nuestros adversarios, obtener distintas bonificaciones para nuestros trenes, estaciones o industria. Esta industria se puede fomentar a través de la creación de distintos edificios en las ciudades que controlemos así como la compra de granjas, minas y otros recursos. Acompañando toda la experiencia jugable está un arbol tecnológico que, si bien resulta impresionante al principio, es bastante limitado en su ejecución en la campaña. Para los modos que nos permitan acaparar un periodo de tiempo mayor, sin embargo, es indispensable, una excelente herramienta para dar la sensación de avance tecnológico a lo largo del tiempo que dure la partida. Pero, eso, en campaña son beneficios demasiado minúsculos para darte cuenta fuera de tener una nueva y vistosa locomotora.

Excelencia gráfica

Nada de esto funcionaría si no fuera por lo increiblemente pulido que está este título. Los menús saltan a la vista en cuanto abres el título, rebosando cariño y cuidado por los cuatro costados. Simples, vistosos y fáciles de usar, con botones bien grandes, no queda duda de que una de las grandes lacras del género (sus menus engorrosos y excesivamente complejos) se ve solucionada en este título. Todo tiene un estilo artístico elaborado y se nota que detrás de cada elemento visual había un artista y no un programador. Cada uno de los personajes con que nos topamos, ya sean rivales o trabajadores a contratar, cuenta con una pequeña caricatura del mismo y las ya mencionadas animaciones de la campaña ayudan a ponerle cara a esta aventura cuyo protagonista son enormes máquinas de metal y vapor.

railway-empires-1.png Captura de pantalla

Gráficamente es un título excepcional y con buena optimización, aunque las opciones gráficas quizás no permitan demasiada flexivilidad con respecto a los ordenadores que puedan con el título de manera competente. Es un placer simplemente centrar la cámara en uno de nuestros trenes y observar su recorrido por la América del vapor, atravesando cañones, ríos y pequeñas colonizaciones en el proceso. Cada locomotora esta fielmente animada (si bien no sus conductores cuando son visibles)  hasta el punto de que se incluye un garaje en el que podemos ver las que tenemos desbloqueadas en detalle así como leer una breve descripción e historia de la misma.

El juego cuenta con una amplia gama de modos y suficiente contenido para saciar al más fanático.La más trivial de estas adiciones es un modo “sandbox” en el que podemos seleccionar cualquier zona inicial para construir a nuestro placer sin restricciones económicas o rivales, modo que no deja de entusiasmarnos dada la lacra de customización visual en este título. El modo libre, en el que podemos seleccionar nuestro lugar y condiciones iniciales, es más entretenido y se adapta más a las virtudes del título al ponernos frente a tres rivales con una serie de objetivos completamente abiertos a cumplir. Finalmente, el último modo incluye once escenarios a lo largo del periodo en el que transcurre la campaña y que actuan como misiones individuales de la misma, sin el trabajo adicional que estas llevan (vídeos e historia). Dado que el juego incluye ya un editor para los mismos y soporte para la Steam Workshop, es fácil ver que este va a ser el modo que más horas potenciales puede dar a los jugadores del título.

railway-empires-2.jpg Captura de pantalla

Análisis realizado sobre la versión PC

Conclusión

Railway Empire no es el juego de “management” más mecánicamente complejo del mercado y tampoco es el que permite mayor creatividad visual, pero tampoco busca serlo. Donde destaca Railway Empire es en su pragmatismo, eliminando todo aquello que no sea íntegro a la experiencia para dejarnos con uno de los ejemplos del género más pulidos, cuidados y fáciles de aprender. Aquellos que llevan decenas de años administrando ciudades, construyendo extensas redes de transporte o siendo líderes de la industria no encontrarán quizás en este juego un título lo suficientemente complejo para satisfacer sus ansias. Los que busquen introducirse en el género con un juego amable y sólido, sin embargo, harían bien en hacerse con Railway Empires si pueden encajar el alto precio con el que sale al mercado.

Lo Mejor

  • Los menus, intocables en su género
  • Sus gráficos, excelentes.
  • Sencillo e intuitivo
  • Muy entretenido para partidas largas
  • Repleto de contenido

Lo Peor

  • La IA, que hace trampas.
  • Será demasiado sencillo para veteranos del género
8
Muy Bueno

Juego de notable acabado que disfrutaremos y recordaremos. Una buena compra, muy recomendable para amantes del género. Está bien cuidado a todos los niveles.

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