Zwei: The Arges Adventure (PC)

PC

Imagen de Zwei: The Arges Adventure (PC)

Zwei: The Arges Adventure, Análisis

Nota Meri 6,5 Correcto

Usuarios

Tu Nota Puntua!

Estómago lleno, level up

Ding dong, suena el timbre. ¿El cobrador del frac? ¿Los testigos de Jehová? ¿O tal vez el cartero? Las posibilidades son variopintas, pero todo aquel que haya vivido en Japón sabe que se acerca la visita ineludible, la del empleado de la NHK, el canal de televisión público nipón. No importa que no enciendas el televisor más que para ver Netflix o jugar a la consola, que tarde o temprano vas a tener que apoquinar igual. Y eso es así porque la NHK se financia a través del pago directo y obligatorio por parte de todos los ciudadanos, por mucho que uno deteste su monocromática programación: ¡horas interminables de gente probando comida! ¡Y siempre está rica!

Pero es un cuento chino (¿o debería ser japonés?). Los colaboradores, entre los que se agolpan gaijins—extranjeros— de diferentes países, paladean los manjares al grito de oishii y umai, lo que viene a ser el equivalente del está buenisímo que utilizamos en español. Claro que tras las sonrisas encantadoras y las expresiones de placer se ocultan sentimientos encontrados, pues las instrucciones de la cadena son claras: si está malo di que está delicioso y pon buena cara, no vaya a ser que alguno de los infalibles cocineros se ofenda. Aun y todo, pese a la humareda de las apariencias, estos programas reflejan la pasión cuasi visceral que los japoneses sienten por la gastronomía, hasta el punto de que no es raro escuchar eso de que para enamorar a una persona lo mejor es “conquistarla por el estómago”.

Zwei: The Arges Adventure (PC) Captura de pantalla

En Zwei: The Arges Adventure la gastronomía es un engranaje más del sistema de juego. Los personajes no cocinan como en la saga Tales of; tampoco inventan nuevas recetas como Ignis en Final Fantasy XV, aunque la alimentación sea la base del sistema de progresión. El JRPG de Falcom se diferencia de otros títulos del género en un aspecto muy concreto: la experiencia no se obtiene venciendo a los enemigos, sino zampando un buen onigiri o una rica barra de pan. Los platos se sofistican a medida que uno va avanzando, los olores se intensifican, los sabores ganan en matices y los puntos de experiencia se incrementan. Derrotar a los monstruos no fortalece a los protagonistas, pero tras su muerte podrán robar los alimentos que luego se llevarán a la boca.

La subida de nivel es cuestión de la cantidad de comida que los personajes se meten entre pecho y espalda, o más bien de la calidad de la misma. Con tanto atiborramiento no queda otra que rendirse al ejercicio físico, y como en el mundo de Zwei no hay gimnasios ni los abdominales están a la orden del día, nada mejor que sacar el arma a relucir...o la magia.

Zwei: The Arges Adventure (PC) Captura de pantalla

Los hermanos Pokkle y Pipiro viven apaciblemente en el pueblo de Puck. Sus travesuras son bien conocidas, así como su actitud laxa ante ciertas tradiciones. Lo de madrugar por las mañanas no es algo que consideren importante, pero como todo niño de la villa, tienen la obligación de acudir a la iglesia para recibir la educación pertinente. En la monotonía de la normalidad ocurre lo extraordinario. Un día cualquiera, de esos que parecen uno más, un misterioso hombre hace acto de presencia. Después de irrumpir en el templo sagrado, roba los seis ídolos ancestrales del pueblo, sin que nadie pueda evitarlo. Los hermanos, siempre dispuestos a embarcarse en una nueva aventura, enseguida se ofrecen para salir del pueblo.

En una de sus primeras expediciones, escuchan la voz ahogada de un animal, como si estuviese pidiendo ayuda. Persiguen el sonido y descubren que proviene del fondo de un pozo, demasiado profundo para bajar sin cuerda. Por fortuna, hallan una en las inmediaciones y descienden para rescatar al pobre desdichado. Desde ese instante, se convierte en la mascota del dúo y los acompaña durante el periplo. Puede ser perro gato, dependiendo de lo que el jugador elija al principio de la partida; también es posible seleccionar su color y su nombre.

Zwei: The Arges Adventure (PC) Captura de pantalla

El argumento, fiel a los clichés del género, pone el foco de atención en los protagonistas adolescentes, dos jóvenes que con su valentía luchan para salvar los símbolos sagrados del poblado. Lejos de la grandilocuencia de otros JPRG’s, el tono de la historia es desenfadado y está salpimentado con chistes y chanzas. En este punto cabe señalar que el título no ha sido traducido al español, aunque la localización del humor japonés al inglés se ha llevado a cabo de forma satisfactoria.

Es paradójico que siendo Zwei: The Arges Adventure la primera parte de una saga inédita, XSeed decidiera reeditar primero su secuela, Zwei: The Ilvard Insurrection. Regresar al primer capítulo habiendo catado la segunda parte se siente como un retroceso, especialmente por la torpeza de las mecánicas de combate. No así por el aspecto visual, que a pesar de no haber sido mejorado como en una remasterización, luce unos gráficos bidimensionales con sprites grandes y escenarios detallados, muy agradables a la vista.

Zwei: The Arges Adventure (PC) Captura de pantalla

La estructura jugable de Zwei adopta la forma de un dungeon crawler. Pipiro y Pokkle se internan en toda clase de mazmorras, que sin embargo resultan anodinas y repetitivas. Son secciones infestadas de monstruos que incorporan algún que otro puzle basado en palancas o interruptores; rompecabezas de poco ingenio y mucho ensayo y error.  A medida que los dos muchachos suben de nivel, se abren nuevos pasajes y mazmorras que les permiten avanzar en la recuperación de los ídolos robados.

Como Action-RPG, el combate es uno de los ejes centrales del videojuego. Lamentablemente, el sistema ha envejecido mal y se percibe tosco a los mandos. Un único botón sirve para desencadenar los ataques: Pokkle posee un rango de ataque de corto alcance; Pipiro, con su magia, golpea utilizando conjuros de largo alcance. Más allá del ataque especial que se realiza manteniendo pulsado el mismo botón y de la posibilidad de alternar entre la pareja de protagonistas, no existe profundidad alguna. Además, en el caos de la batalla, da la sensación de que las distancias no están bien medidas y de que se dan situaciones que no dependen de la habilidad del jugador porque uno no es consciente de lo que está ocurriendo en pantalla.

Zwei: The Arges Adventure (PC) Captura de pantalla

Recuperar los ídolos no será cuestión baladí. Los súbitos del villano enmascarado, los jefes finales, harán lo que sea para quedarse con el preciado trofeo. Esas luchas se recrudecen y exigen al jugador que lleven equipadas las raciones de comida necesarias para sobrevivir al envite. Porque sí, comer templa el cuerpo, pero también recupera puntos de vida. Al final todo se reduce a mover el bigote, de una u otra forma. ¡Pero cuidado! Bien harás en administrar el inventario, o tal vez te quedes sin existencias demasiado pronto. 

Conclusión

A Zwei: The Arges Adventure le pasa factura el paso del tiempo. Sus mecánicas de combate se reducen a pulsar un botón y a combinar golpes entre los dos personajes, según el tipo de enemigo al que se enfrenten. El mayor problema es que hay momentos en los que el jugador no controla lo que acontece en pantalla y muere casi sin darse cuenta. Las mazmorras, puzle simple por aquí, rompecabezas tonto por allá, son repetitivas e invitan poco a la exploración. Sin embargo, el tiempo a los mandos es divertido y la lucha resulta moderadamente entretenida.

El modo de subir de nivel destaca por ser bastante peculiar, puesto que los protagonistas refuerzan sus atributos engullendo la comida que dejan los enemigos al caer. En función del nivel, podremos ir desbloqueando zonas y nuevas mazmorras para seguir avanzando en la trama, un argumento simple y lejos de las grandes narraciones de otros juegos de rol japoneses.

Si bien en lo jugable se vislumbran los achaques de la madurez, visualmente continúa siendo un título precioso. Los gráficos 2D lucen vistosos, con personajes grandes y escenarios detallados y bien construidos. La banda sonora tampoco se queda atrás. Piezas que entran por los oídos y que se mantienen una vez que cierras el programa.  

Lo Mejor

  • Los gráficos 2D y la banda sonora.
  • Subir de nivel comiendo, peculiar cuanto menos.
  • Sin las pretensiones de los más grandes del género, pero con mucho humor.

Lo Peor

  • Las mazmorras son repetitivas.
  • El sistema de combate, simple y torpe.
  • Está en inglés.
6,5
Correcto

No es lo último ni lo más original, tampoco cuenta con la mejor ejecución, pero puede divertir si te gusta el género. Bien, pero mejorable.

1997-2018 © MeriStation, All Rights Reserved

Webs de PRISA

cerrar ventana